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Terra
La Coctelera

eL fUtBoLiStA

La semana pasada conocí a un futbolísta profesional. Antes cococía de su existencia, pero nunca me había fijado en él. Hasta que por motivos de trabajo lo tuve a cosa de un metro de distancia. A mi favor diré que nunca me habías gustado rubios y con ojos azules. Él rompe la regla. Desde el primer instante que lo tuve delante me gustó. Me lo noté yo y creo que él también lo notó. Ese primer día fue una breve presentación en plan "aquí estoy yo". Así que ahora busco siempre cualquier excusa de trabajo para que se pase por mi oficina. Lo he visto 2 veces mas después de aquel primer día y cada vez que estoy con él es como si nos cococieramos de toda la vida. Me siento a gusto hablando con él. Me hace reír y tiene una mirada... (ya se que cada vez que hablo de un hombre hablo de su mirada, pero es lo que más me cautiva). La última "cita" entre comillas porque es una cita profesinal, la distancia entre nosotros era más corta. Hubo un momento que casi se rozaban nuestros cuerpos. Hoy lo volveré a ver y posiblemente sea la última vez que lo vea, porque nuestra relación comercial está llegando a su fin. Pero quien no dice que esta tarde pase algo entre nossotros??. Ya me gustaría a mi.

La memoria del olfato

Hace tiempo descubrí que el mundo del olfato es infinito. Quizás por eso tenga esa manía de ir perfumada con una fragancia y serle siempre fiel. Considero que es una seña de identidad. Puedo estar en un sitio sin estar. Alguien que lleve mi mismo perfume o una prenda con él. Seguro que cuando un conocido reconoce el olor se le viene a la mente mi imagen. Lo que decía el gran poder de los sentidos; del del olfato en concreto.
Me gusta cuando voy paseando por la calle y me asalta un olor familiar que me transporta a mi infancia. Por ejemplo hace poco me vino el olor a la cocina de la hermana de mi abuela. Vivía en una casa de principios del siglo XX. Una de esas casas que acojonan. En la cocina se mezclaba el olor del bizcocho recién hecho, con el de la leche calentada en el cazo, con el de los higos, con el de los pimientos y las ñoras. En fin un olor tan único como lo son todos los olores. y ese olor desencadena en mi mente un montón de recuerdos. Me llevan veinte años atrás cuando era una niña y revivo varios momentos de entonces.

Cuando me pides un chicle

Cuando me pides un chicle no se si realmente me estás pidiendo un chicle o un beso. A mi me gusta imaginarme que es un beso lo que me estás pidiendo. Nunca llevo chicle. Pero la última noche que nos vimos si que tenía. Pero te di del mio. Que es lo mas parecido a un beso que puedo darte.

A partir de hoy voy a llevar siempre un paquete de chicle, para cuando me pidas no poder negarte tu petición.

¿Cuándo me pedirás un beso en lugar de un chicle?
¿Cuándo podré dártelo?

Sin ti

Otra noche de fin de semana más. Otra noche que afortunadamente te veré. Al principio la relación es fría y distante. Por mi parte porque no quiero seguir ilusionándome con las cosas que me dices cuando tu estado es etílico y que luego desdices cuando estás sobrio.

Pero llega la hora de la marcha, la música y la bebida. Y vuelvo a caer como una quinceañera tonta en tus miradas, en tus gestos, en la forma de mirarme, en tus comentarios. Y me dejo llevar. Y me encanta. Tratamos de ir de un punto A a un punto B y entre tanta gente tú decides cogerme para que no nos perdamos ni nos separemos. Pero nada en el mundo me gustaría más que separarme del resto del grupo y perderme contigo. Me coges la mano y siento como me la acaricias. Yo te devuelvo las caricias. Pongo en cada una de ellas todo mi cariño. noto como me abrazas por detrás y me rodeas con tu brazo. Ahora si que no quiero llegar al punto B. Quiero quedarme contigo entre la multitud y alargar este momento.

Pero hay que volver a la realidad. Nos reunimos con los demás. Y yo tengo que olvidarme de este amor prohibido y centrarme en que estoy casada y soy feliz. Sin ti.

Ese vestido negro

Ese vestido negro que se que tanto te gusta. Ayer me lo confirmaste. Me dijiste que te acordabas de aquella mañana de junio que llegué a tu casa enfundada en mi vestidito negro, mis tacones plata y mi Allure. Aunque hasta ayer no me dijiste que te acuerdas de esa escena yo ya lo sabía hace tiempo. Las cosas no suelen ser producto del azar. Al menos no lo son las cosas que yo hago.
Esa mañana lo planifiqué al milimetro. Recién duchada, rasurada y perfumada. Un mini vestido negro estilo camisa. Con botones de arriba a abajo. Fácil y cómodo. Unos tacones y el aroma personal de Allure sobre mi piel.

Lo hice para que nunca olvidaras esa mañana de San Juan.
P.D. Yo tampoco la olvidaré nunca.

AllUrE

Me preguntas que perfume llevo. Te contesto Allure. Me miras como sólo tú sabes hacerlo. Noto tus labios muy cerca, con ganas de besarme. Yo con ganas de que me beses y entonces nos distanciamos. Cojo mi copa y me voy a bailar con mi amiga. Qué corra el aire!. Sería la expresión. Hay se saber ponerle freno a esto. Y esas décimas de segundo marcan una gran diferencia. Cortar a tiempo para que nadie note nuestro amor prohibido.

De CuMpLeAñOs

Cumpleaños de uno de los hombres de mi vida. Reunión de amigos con copas de por medio, buena música y muchas ganas de pasarlo bien. Ya por la tarde estando en la oficina ya me notaba yo "flamenca". Uno se siente flamenco cuando el cuerpo le pide marcha. Así que salí del trabajo ya con la predisposición de que iba a pasármelo bien. Llego a casa ducha, y cuchilla por las piernas, axilas y zona púbica. No tengo ni idea de porque antes de salir de marcha me rasuro entera si se que no me va a salir ningún plan. El plan ya lo tengo en casa. Pero supongo que es un ritual que tengo ya muy arraigado. Para terminar la ducha gel de Allure. Maquillaje, coleta, perfume de Allure, vaqueritos, botas y camiseta y... a pasarlo bien!!

La fiesta estupenda, me encanta eso de reunirnos y poder hablar con unos y otras. Ese buen ambiente de camadería que hay en nuestro grupo. Un grupo bastante heterogéneo desde los 20 hasta los 35 años. Pero en el fondo somos todos iguales. La edad es sólo eso años que te hacen más viejo.

No tenía el cuerpo para beber y un amigo me trajo un regalito muy especial. Con un aroma muy bueno. Así que nos fumamos un par de canutos.

Subidón por verme entre mis amigos. Subidón por volver a ver al otro hombre de mi vida. Un amor imposible debido a mi condición de mujer casada. Un amor que me consume y me da vida al mismo tiempo. Pero tengo muchos más amores. El amor de mi marido que es incondicional, tengo el amor de mi muy buena amiga. Tengo el amor de mis cuñados que me quieren con locura, el de la novia de mi amor imposible, que es un encanto de mujer y con la mirada más dulce que he visto en mi vida.

Así que entre tanto subidón y entre tanto amor me dejé llevar y disfrute del buen rollo de cuando las cosas van bien.