Ese vestido negro que se que tanto te gusta. Ayer me lo confirmaste. Me dijiste que te acordabas de aquella mañana de junio que llegué a tu casa enfundada en mi vestidito negro, mis tacones plata y mi Allure. Aunque hasta ayer no me dijiste que te acuerdas de esa escena yo ya lo sabía hace tiempo. Las cosas no suelen ser producto del azar. Al menos no lo son las cosas que yo hago.
Esa mañana lo planifiqué al milimetro. Recién duchada, rasurada y perfumada. Un mini vestido negro estilo camisa. Con botones de arriba a abajo. Fácil y cómodo. Unos tacones y el aroma personal de Allure sobre mi piel.

Lo hice para que nunca olvidaras esa mañana de San Juan.
P.D. Yo tampoco la olvidaré nunca.